Txikito - Desde el aislamiento a la incomunicación

Ar, 2020/09/29 - 11:00 argitaratua

Txikito (Iñaki Bilbao) preso político vasco del régimen capitalista de ocupación español, se ha aislado, en su aislamiento, de la incomunicación permanente a la que le tienen sometido. Para transcender, para salir de ella, y "caminar" sin pisar las calles de la e.h. con la que sueña liberada, e ir más allá de la sórdida galería que se alarga hasta el infinito, como la condena a la que le tienen sometido para destruirle y ocultarnos su ejemplo militante, siempre consecuente y firme.

Para ello se ha declarado en huelga de hambre y ha cortado toda comunicación con el exterior. Dejando patente que el "cordón umbilical" que une al principio y al fin de su lucha sigue intacto, sin las desviaciones oportunistas o coyunturas espurias, que arrastran los lodos sistémicos de los nuevos tiempos, y que ese cordón sólo se podrá cortar con la liberación de e.h. para que viva libre: independiente y socialista.

Mientras las horas del hambre y la incomunicación, se alargan como esa galería y juegan cruelmente con la soledad y la duda, (partes esenciales de la tortura con la que le intentan doblegar) mantiene su lucha inquebrantable. La misma lucha que le ha acompañado todos estos años, y que le ha llevado hasta este mismo instante, el de esta dura y expuesta huelga, dentro del cruel aislamiento que le aplica sistemáticamente una psicópata legislación penitenciaria, diseñada por psicópatas de trazo grueso, que no acata, ni como hipótesis táctica.

Con esos 36 años de encierro, que no han conseguido empujarle al abismo sin fondo de la claudicación lo demuestra, y nos muestra cuál es el verdadero camino: el de la dignidad y la lucha, el que más teme el opresor.

Por eso sometiéndole a él, quieren someter a toda la e.h. rebelde. A ese pueblo trabajador vasco revolucionario que no se deja seducir por los tramposos cantos de sirena que nos traen los vientos de la traición, para desbaratar la resistencia a la sumisión, y que sin duda ahora, como hemos visto en otras ocasiones, esperan en silencio su momento, su turno para actuar: el momento límite de la huelga del prisionero político vasco, para hablar de "humanidad" y legalidad carcelera con el despiadado enemigo, para después con "buenas" y vanas palabras susurrarle a la puerta de la celda, que se entregue para que nos entreguemos tod@s, a la incondicional paz de la opresión y la sumisión, que han concebido como salida falsa para hacer política, junto con los Estados opresores.

Y lo más cruel es que lo harán invocando a su vida, cuando hace tiempo que se olvidaron de ella.

Pero su huelga de hambre y comunicación es firme, ante quienes le intentan someter y ante quienes le querrán "ayudarle" a someterse.

Es@s que pasean la foto del prisionero después de muerto, cuando en vida la escondieron.

Sin embargo hace tiempo que demostró que el arma más fuerte es la perseverancia en la resistencia, golpeando desde su celda y desde las pantallas de cristal de los juzgados de la represión, las conciencias de l@s de fuera y de l@s de dentro.

Si no somos capaces de golpear con ese mismo puño, con su voz, con su grito de libertad las calles de e.h. por la amnistía, la independencia y el socialismo, seremos también cómplices de ese silenciamiento que le imponen como castigo ejemplarizante. No el de la incomunicación, que ha decidido levantar como bandera de dignidad inquebrantable, para que quede patente que nadie le desviará de su camino.

Saquemos pues a e.h. del aislamiento, en el que se ha sumido con falsas esperanzas, para romper tanto el suyo como el de much@s otr@s prisioner@s politic@s y caminemos una vez más con la firmeza y la dignidad de su lucha en nuestros pies, para que él también pueda avanzar con nuestros pasos, por las calles en lucha de la Euskal Herria rebelde.

Txikito gudari herria zurekin

Independentzia ta sozialismoa

AMNISTIA OSOA!!!

Kiko  - 2020-09-29