Abstención


Jon Iurrebaso Atutxa Publicado el Jue, 04/10/2018 - 00:19

Nos dicen, por activa y por pasiva que las elecciones en Euskal Herria sur serán alrededor de Mayo del próximo 2019. Elecciones para los ayuntamientos, las diputaciones de las vascongadas y las forales navarras. Ya veremos pero, en todo caso, las fechas no son el problema y no nos preocupan. Esos no son más que los espectáculos preelectorales que cada 4 años nos montan. Parece que es así y nada podemos hacer al respecto.

 

Hace tiempo que se veía venir a la compañía teatral al completo y cuando hacen desparecer al MLNV y Sortu acepta la ley de partidos y se suma al club de los “buenos”, se acabó compaginar la dinámica político-militar, la lucha popular, la lucha social, la lucha obrera… con la lucha institucional. Y finalmente el complejo EH Bildu, descarta todas las luchas salvo la decisión de integrarse definitivamente, al mas puro estilo reformista y pequeño burgués, en el sistema que nos ocupa y explota por medio de su circo institucional, económico, represivo y mediático.

 

Seremos claros e intentaremos ser breves. ¿Alguien piensa para qué vale nuestro voto si luego se enfadan porque la patronal no les invita? ¿Y qué harán para lograr ser invitados? ¿Quién iba a pensar que homenajearían a miembros de los cuerpos represivos, olvidándose de cientos de caídos por la independencia y el socialismo? ¿Qué significa la firma de EH Bildu con todo el parlamento español en comandita asegurando que las fuerzas de “seguridad” españolas son las que defienden “nuestra democracia” y “nuestra constitución española”? ¿A cuenta de qué se felicita a Trump por su victoria y por sus ejemplares elecciones democráticas? ¿Por qué cuando antes la Izquierda abertzale (hoy  oficial) decía NO, a pistas para vehículos que casi no los utilizarán en parajes únicos de nuestra tierra y, ahora, dice si? ¿Alguien tiene una explicación suficiente acerca de la desaparición de Udalbiltza fuera a parte de ser una entrega/concesión a la soberanía española? ¿Alguien puede explicar por que desapreció ESAIT?

 

Porque eso de las políticas inclusivas… la unilateralidad y la horizontalidad y la diversidad, no son más que maniobras para ceder ante el capital y darle aun más poder. Pues todo eso nos tiene bastante hartitos/as. Lo mismo que esto es posible y eso es imposible. Lo que es posible es lo que le interesa al sistema, y al revés. Ya es Casualidad. Basta ya de esconder la lucha de clases con argumentos de la pequeña burguesía.

 

¿Alguien piensa que EH Bildu va a defender a la clase obrera vasca hasta sus últimas consecuencias, o Ahal dugu/podemos con las hipotecas de los chalets de sus direcciones? Alguien piensa que aceptando la partición de Euskal Herria (el preámbulo del nuevo estatuto firmado por EH Bildu y el PNV lo hace) se puede firmar algún acuerdo en positivo. ¿Hay alguien en este país que además de las estructuras del PNV y cierto numero de afiliados (más las derechas españolas) se pueden fiar del PNV? Si no hay modo de fiarse ¿por qué nos han engañado mil y una veces? ¿por qué Sortu sonríe pensando que le han pillado al PNV con esta firma del preámbulo del Estatuto? Hace muchos años algún ingenuo podría pensar que EH Bildu le ha engañado a la burguesía del PNV, pero lo cierto es que esa firma, junto con muchas otras señales, supone el deseo de gobernar como ellos y con ellos, es decir  con la burguesía vasco-española y el capital.

 

¿Quién que milite en los diferentes sectores del movimiento popular, en el movimiento vecinal, en el movimiento obrero (que ya se han encargado varios de dejarlo en la UCI), en el movimiento social, en el movimiento estudiantil o en dinámicas de denuncia y de solidaridad internacionalista puede fiarse de alguien que ha desecho todo ello? Ha desecho todo lo que el capital quería y durante largas decenas de años no había podido ¿Es que alguien con planteamientos revolucionarios se puede fiar de esos nuevos inquilinos del sistema?

 

 

La crisis ha venido para quedarse y hay índices muy preocupantes. Las políticas y medidas arancelarias tomadas sobre todo por la potencia imperialista de los Estados Unidos de América del Norte y su gran agujero negro que supone la multimillonaria deuda pública. El continuo saqueo mundial mediante las guerras diseñadas en Tel-aviv, Riad, Londres, Berlín Paris o Washington. La destrucción de infraestructuras y culturas de países soberanos. Hambre, cólera, desesperación y un odio hacia occidente que el tiempo nos dirá hasta dónde puede llegar. Y por desgracia esto no ha hecho más que empezar. Para todos y todas pero con la salvedad de que nosotras vivimos en un país capitalista y todavía tenemos, muchos y muchas de nosotras, medios de subsistencia. Y no queremos ofender a nadie con lo de las banderas amarillas (simbología de acogida para los que huyen de la guerra), pero son parte de la ocultación y prolongación de las guerras imperialistas lo queramos o no.

 

¿Qué haremos cuando la solidaridad se convierta entre nuestro pan o el de ellos y ellas? Y no es un discurso populista o facha el que planteamos. Solo hay una manera de no disputarse el pan. Hagamos la revolución social vasca (entre otras) y acabaremos con las guerras imperialistas y con sus consecuencias como son la migración, el hambre, el cólera,  la incultura o la imposición de la cultura judeo cristiana. No hay otra solución viable que la toma del poder revolucionario por parte de la clase obrera, de los de abajo y sus aliados, aquí y allí. Y no olvidemos que el Estado español y Euskal Herria siguen mandando bombas y equipamiento militar a asesinos declarados sin que aquí pase nada grave que revuelva nuestras vidas de diario.

 

¿Quién va a defender, y aportar soluciones de raíz, en los ayuntamientos o diputaciones a todos los problemas estructurales que padecemos? Nadie reivindicará ni nos ofrecerá coger en nuestras manos los medios de producción a todos los niveles. Simplemente porque ya no hay nadie en ese ámbito institucional que lo plantee. O les han apartado o se han reciclado. O se han ido.

 

Hay que ser consciente que votando, tal y como están las cosas hoy en día, te conviertes, quieras o no, en una auténtica herramienta del sistema. Se utilizará tu voto y lo que conlleva, esa dinámica de discusión de lo posible e imposible, para perpetuar al sistema. Si no se cuestiona el hecho mismo de ir a votar no estamos planteando solucionar los problemas de raíz. Serán parches que el sistema capitalista y sus largos brazos en las instituciones los sortearán de una u otra manera. Sin olvidar que, diariamente, al capital le sobran miedo y medios para asustarnos en todos los ámbitos de la vida con el objetivo de que estemos bien quietos.

 

Es público que voceros de EH Bildu han manifestado públicamente que están dispuestos para gobernar… ¿Qué pensamos que encierra esa disposición? Eso quiere decir que si llega el caso harán lo que tenga que hacer cualquier partido de gobierno, de Estado. Y ellos lo harán. Hay cientos de cosas que pensamos que nunca se atreverían a hacer y lo han hecho y no ha pasado casi nada. Bueno, pasa que aquí y allí estamos gentes debatiendo que hacer además de no votar.

 

Y decimos que no pasa casi nada porque aunque lo oculten parcialmente a nivel grandilocuente tanto el capital como los medios de comunicación, algunos que han llegado a última hora al club del sistema, si están preocupados. Y hablamos de EH Bildu sobre todo. Se interrogan si la gestión de entrada en el sistema, con lo que conlleva de concesiones al capital y falta de defensa del pueblo trabajador vasco y su clase obrera en especial, están siendo asimilados por sus bases. De todos modos, con todo lo que han hecho ya (solo hemos mencionado algunas cosas), más dejar a los presos y presas políticas vascas que se busquen la vida o se pudran en las cárceles, es una señal de lo que están dispuestos a hacer y denota el calado ético y el alcance político de hasta dónde quieren llegar.

 

Y ya no podemos decir aquello de que “no entendemos lo que pasa”, “ETA sabrá lo que ha hecho, sus razones tendría”… lo mismo sobre lo que ha hecho y está haciendo Sortu…o “yo no entiendo nada y me quedo en casa…” Ya. Muy bien. Y durante los siguientes años ¿qué hacemos? ¿Cómo defendemos a nuestra tierra y a nuestra gente? ¿Cómo manejamos Euskal Herria? ¿Ocupamos cada vez que haya desahucios? ¿Vamos a admitir que alguien trabaje en negro, o que no trabaje porque no entra en el cupo establecido por el capital? ¿Hasta cuando esta situación? Ocupemos en cuanto nos informemos y organicemos. No nos ofrecen otras salidas en este y en otros mil temas. Cada vez hay más gente a la que no le llega para el final de mes. ¿Es que eso no nos motiva para pensar en actuar?

 

Alguien dirá que muchas alternativas no hay. Alguien pensará que quizá ninguna. Sí las hay y en Euskal Herria las hemos conocido y practicado. A veces entre bastante gente. Eso no es otra cosa que las asambleas de barrio, pueblo o tajo. Pequeñas y grandes. A veces incluso con grupitos de gente trabajando diferentes problemas y buscando soluciones… Coordinados/as. Eso es imprescindible. El capital, sus brazos ejecutores políticos o coercitivos pueden actuar ante una dinámica sectorial pero lo tendrán más difícil si las luchas se coordinan. Llamaríamos a eso pequeños embriones de contra poder popular. Es decir que no tendríamos que depender de ninguna instancia oficial o de partido. Lo que primaria saber es lo que ocurre en un pueblo o barrio ante una problemática concreta y a ver qué podemos hacer para encararlo y solucionarlo. Creemos que como idea puede valer. Es evidente que la confianza y la honradez son elementos imprescindibles para poder llevar todo esto adelante. Y ni qué decir tiene que el trabajo habrá de ser voluntario.

 

Por todo ello y más, hacemos un llamamiento a organizarnos en pueblos, barrios o centros de trabajo para hacer un planteamiento claro a la abstención activa, pública y revolucionaria. Basta ya de farsas, de chalets en la sierra, de burocracias de sindicatos y partidos vendidos, de una u otra manera, al capital.

 

Hacemos un llamamiento a no dejar en el olvido y en los problemas del día a día, esta forma de información, de conocernos, de comunicación, de debate y de toma de decisiones. Estas son vitales para nuestras vidas, para las de otros seres humanos que malviven lejos de nosotros y para los que vendrán detrás de nosotros. Nada es imposible. Solo se pierde lo que se abandona sin lucha. Organización y lucha. Por la Independencia y el Socialismo para Euskal Herria, siempre adelante.