Hace dos años publicamos la estrategia para conseguir la amnistía. Volvemos a publicarla aquí otra vez

Publicado el Mié, 27/03/2019 - 14:47

ESTRATEGIA PARA LA CONSECUCIÓN DE LA AMNISTÍA

 

ENTRADA.

 

Para nuestro movimiento la consecución de la amnistía debería reunir estos 6 puntos:

  1. La liberación de tod@s l@s pres@s polític@s y el reconocimiento del derecho que l@s refugiad@s y deportados tienen para volver a Euskal Herria sin sufrir ningún tipo de consecuencia.

  2. En la medida en que l@s represaliad@s son consecuencia de un conflicto político, resolución de las razones que están en el origen de ese conflicto como garantía de que no se producirán nuev@s represaliad@s que, en el caso de Euskal Herria, son la superación de la opresión nacional y social.

  3. Para que el punto anterior se pueda llevar a cabo, reivindicamos el reconocimiento del derecho de autodeterminación y la mejora de las condiciones de vida de l@s trabajadoras como mínimos democráticos.

  4. Despejar todas las incógnitas existentes sobre todos los casos represivos: reconocimiento de la utilización sistemática de la tortura, información sobre los militantes desaparecidos para poder recuperar sus restos, reconocimiento de todos los asesinatos provocados por el terrorismo de estado, hacer al pueblo dueño de la verdad…

  5. Suspensión de la legalidad de persecución hacia la opinión (Ley de Partidos, Ley Mordaza…).

  6. Expulsión de las fuerzas de ocupación y disolución de los cuerpos represivos.

Para poder llevar a cabo estos seis puntos, es imprescindible reunir alrededor del proyecto de la amnistía de un modo activo a la mayor parte de gente posible, en una cantidad suficiente como para demostrar que, mientras quede una sola persona en la cárcel o en riesgo de entrar en ella por motivos políticos, no habrá normalidad. Reconociendo que aún estamos muy lejos de conseguir algo así, a lo largo de las siguientes líneas definiremos las fases que hemos pasado desde que en el año 2012 se disolviera la organización Askatasuna hasta ahora, y las que a partir de ahora deberemos superar para llegar a la mencionada unión de fuerzas.

ANTECEDENTES DE LA CREACIÓN DEL MOVIMIENTO

 

Por qué creamos el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión.

 

A pesar de que con la Ley de Amnistía de 1977 se logró la libertad de quienes habían luchado por la independencia y el socialismo para Euskal Herria, esa amnistía no se llevó a cabo en su totalidad, ya que la situación que propició la existencia de represaliad@s se mantuvo inamovible.

Quienes acaparaban el poder económico y jurídico hasta la muerte de Franco siguieron manteniéndolo tras su muerte y, a quienes ostentaban el poder político, se les unieron los pseudo revolucionarios que se pusieron al servicio de esa oligarquía, dando, de este modo, continuidad al régimen anterior pero con otro aspecto. La Ley de Amnistía de 1977 fue, en realidad, una ley de punto final encubierta para el franquismo.

La situación de las condiciones de vida de l@s trabajadoras de Euskal Herria y la negación de los derechos nacionales de nuestro pueblo, en cambio, seguían manteniendo abiertos los ámbitos de lucha, y como consecuencia de esa lucha las cárceles se empezaron a llenar de nuevo de forma inmediata, provocando en el plazo de un año 200 pres@s polític@s.

Desde entonces y durante largas décadas, la reivindicación de la amnistía ha sido constante, a pesar de que la legalidad fascista española ilegalizó las organizaciones de Gestoras Pro Amnistía y de Askatasuna. Sin embargo, en el año 2012 y unos mese después del anuncio del fin de la lucha armada por parte de ETA, Askatasuna decidió disolverse, según dijo, para pasar de una fase de resistencia y respuesta a una fase de resolución y suma. En esa situación, la reivindicación de la amnistía quedó huérfana y desapareció tanto de la calle como de los debates. La dinámica Egin Dezagun Bidea y la plataforma Herrira después (ilegalizada por la Audiencia Nacional española) tomaron el relevo de Askatasuna, tratando de dar otro carácter a la lucha por l@s represalid@s. Después de la ilegalización, también Herrira desapareció.

 

 

PASOS A DAR EN EL CAMINO HACIA LA AMNISTÍA (Estrategia)

  1. Necesidad de que el objetivo de la amnistía esté presente (Primera fase).

Lo que no está en boca del pueblo no existe. No se puede alcanzar ningún objetivo que no esté presente en el debate político. No se puede hacer cambiar la forma de pensar de nadie sin defender y explicar tus verdaderos objetivos. No se puede ganar políticamente sin hacer lucha ideológica.

Entre los años 2012-2014 la reivindicación de la amnistía estuvo desaparecida en Euskal Herria, a excepción de algunas acciones espontáneas. Esas acciones espontáneas consistieron en la realización de pintadas con la palabra ‘amnistía’ en los muros de entrada de varias cárceles españolas y francesas, así como las realizadas en transportes públicos (autobuses, tranvías…) o en murales efectuados sobre paredes.

A pesar de que estas acciones fueron autónomas y, por tanto, sin el apoyo de ningún agente político, fueron reflejo de la existencia de un problema sin resolver, indicativo de que el pueblo no quiere olvidar a l@s represaliad@s. Estas acciones mantuvieron encendida la llama de la lucha por la amnistía, dando paso al proceso de reflexión de vari@s militantes.

  1. Necesidad de un agente político fuerte que defienda la amnistía (Segunda fase).

Para conseguir la amnistía es un paso imprescindible la creación de un agente político que aglutine a las personas que están de acuerdo con los objetivos que l@s represaliad@s polític@s han defendido por medio de la militancia. Si los sectores que se sienten identificados con la lucha de l@s represaliad@s no hacen defensa de la amnistía, nadie más sentirá la necesidad de que se lleve a cabo.

Es importante la existencia de un agente anti represivo dinamizado por gente que se siente parte de la lucha de l@s represaliad@s polític@s para que estos se sientan apoyados en lo político, pero también para garantizar que su carácter no será despolitizado. Tan sólo un agente ideologizado puede asegurar que, venga lo que venga, la reivindicación de la amnistía seguirá en la calle hasta conseguir este objetivo.

En la primavera de 2014 nació nuestro movimiento mediante las cartas enviadas a las cárceles explicando el porqué de esta decisión e impulsando la reivindicación mediante propaganda con carteles en los que se podía leer el lema “amnistia ta askatasuna”, para volver a hacerla visible tras dos años en los que estuvo desaparecida de casi todos los lados. El Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión hizo lo que durante una década entera nadie más había hecho, es decir, comenzar a convocar manifestaciones a favor de la amnistía.

Asimismo, el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión se definió como independentista y socialista. Por lo tanto, siendo la amnistía un objetivo estratégico dentro del trabajo específico de nuestro movimiento, también es un objetivo táctico en conjunción con otros (autodeterminación, mejora de las condiciones de vida de l@s trabajadoras, marcha de las fuerzas de ocupación, reuskaldunización…) en el camino de la independencia y el socialismo.

El Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión es todavía un agente pequeño y débil para los objetivos marcados y tenemos la necesidad de fortalecerlo mucho más. Para ello es imprescindible avanzar a nivel organizativo, si es que queremos dar una respuesta efectiva a los retos que se nos presentan. Poco a poco pero sin cesar debemos ampliar la estructura y crear nuevas redes: de solidaridad, de asistencia jurídica y humana, de comunicación… Éste es un camino que cualquier organización, movimiento o agente que nace de cero debe recorrer, y al nuestro le toca hacerlo en esta fase. Aún estamos lejos de pasar a la tercera fase.

  1. Creación de las asambleas pro amnistía (Tercera fase).

 

El objetivo de nuestro movimiento no es quedarse en la mera reivindicación de la amnistía, sino alcanzar su consecución real. Para ello, también debemos atraer hacia esta reivindicación a gente que no está de acuerdo con los métodos utilizados por l@s represaliad@s y ni tan siquiera con sus objetivos.

Como hemos dicho antes, no se puede ganar políticamente sin hacer lucha ideológica. En ese sentido, es importante explicar que el tema de la amnistía no es algo que sólo afecta a l@s represaliad@s y a sus familiares, y tenemos que explicar que tod@s tenemos responsabilidad en este asunto.

El conflicto que Euskal Herria mantiene con los estados español y francés tiene múltiples vertientes, y podemos encontrar todos los sectores de este pueblo en alguna de ellas. Al igual que en Euskal Herria hay quien ha practicado, aplaudido o apoyado políticamente la lucha y la militancia llevada a cabo por l@s represaliad@s, también existe quien tiene responsabilidad directa a la hora de haber creado las condiciones objetivas para que esa lucha tuviera lugar. Quienes han negado los derechos de Euskal Herria y de su clase trabajadora tienen responsabilidad, quienes han practicado la represión de forma directa o transversal también, y ni que decir quienes han decidido y apoyado la tortura, la guerra sucia, el “GAL jurídico” y el apaleamiento del pueblo.

En Euskal Herria hay un montón de gente que, incluso sin estar totalmente de acuerdo con nosotr@s, cree que la salida que se debe dar a la cuestión de l@s represaliad@s es necesariamente política. En Euskal Herria existe una base ideológica y social suficiente para que, en caso de completar la segunda fase, podamos pasar a esta tercera.

En esta fase nos correspondería aunar en torno al trabajo a favor de la amnistía a gente de distintas maneras de pensar (nos estamos refiriendo a quienes forman parte del movimiento popular), y comenzar a crear en todos los pueblos y barios las Asambleas Pro Amnistía. Del mismo modo que decimos que el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión debería ser el motor de esta lucha, la Asambleas Pro Amnistía son el vehículo que nos debería transportar hasta las puertas de este objetivo, tomando éstas el mayor protagonismo.

Sería cometido de las Asambleas Pro Amnistía llevar hasta el último rincón de Euskal Herria la reivindicación de la amnistía, llevando adelante movilizaciones, acciones de desobediencia, huelgas y demás iniciativas. Su misión consistiría en mantener visible de una manera constante en pueblos y barrios el tema de la amnistía.

Los enemigos utilizan a l@s represaliad@s como rehenes para condicionar las reivindicaciones democráticas de todo un pueblo y, además, están buscando e impulsando que esta situación sea vista con normalidad. La

principal labor de las Asambleas Pro Amnistía consistiría en demostrar que en este pueblo no puede haber normalidad mientras quede un solo preso político o una sola represaliada en peligro de acabar en la cárcel. Mientras esta cuestión no sea resuelta, a estas asambleas les corresponde condicionar la vida de cada pueblo y barrio.

 

 

OBJETIVOS TÁCTICOS

 

Como hemos mencionado, el día de la amnistía está lejos aún y, entre tanto, hay que responder a las necesidades de l@s represaliad@s, muy especialmente a las de l@s que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad: pres@s enferm@s, l@s de avanzada edad o cualquier nueva situación que pueda surgir.

Represaliad@s enferm@s.

 

En lo que respecta a l@s pres@s enferm@s, nuestro movimiento da prioridad absoluta a conseguir su liberación inmediata ya que, en este asunto de vida o muerte, el tiempo corre en contra de l@s pres@s polític@s. Además, a medida que pasan los años y con el endurecimiento de las condenas, la media de edad de l@s pres@s ha subido notablemente, haciendo subir también el número de enfermedades.

Tampoco podemos olvidarnos de la situación de quienes se encuentran en la deportación o en el exilio. Quienes tienen su situación legalizada, en muchos casos, viven en zonas del mundo con pocos recursos y sus necesidades de salud no están garantizadas. Aún más difícil es la situación de quienes no tienen su situación regularizada, para quienes incluso ser atendid@s en un hospital se puede convertir en algo casi imposible. La situación de estos represaliados, derivada de su situación de clandestinidad, se convierte en invisible y limita también la solidaridad. Pondremos especial atención ante estos casos para hacer todo lo que esté en nuestra mano a favor de estos militantes.

En este punto, nos parece importante destacar que cada vez que reivindiquemos su libertad denunciaremos que los motivos por los que los

estados los mantienen en prisión son absolutamente políticos y que, aunque tiene dosis de venganza, la razón que perdura en la base de mantener a l@s pres@s enferm@s es la de buscar su arrepentimiento.

L@s pres@s polític@s condenados a cadena perpetua.

 

A día de hoy son más de 100 l@s pres@s polític@s condenad@s a cumplir penas de cadena perpetua encubierta, quedándoles a algun@s de ell@s 34 años de cárcel si no se impulsa ningún cambio, con todo lo que esto conlleva. Los bebés de hoy serán treintañeros cuando salgan de la cárcel l@s últim@s pres@s polític@s, y tal vez más si quienes están en el exilio siguen siendo detenid@s, como recientemente ha sucedido en México y Brasil.

Somos conscientes de que el camino para lograr la amnistía será difícil y que tendremos que ver de todo. Y no olvidamos que el Estado español tuvo que liberar a los represaliados políticos vascos en 1977 como consecuencia de la movilización y la presión popular, mientras el franquismo se amnistiaba a sí mismo. En esa época nos vendieron los indultos como si fueran una amnistía. Hoy seguimos reivindicando la amnistía, y así será hasta conseguir los derechos nacionales y sociales que nos corresponden, ya que esa será la única manera de garantizar que en el futuro no haya más represaliad@s polític@s.

Fin de la dispersión penitenciaria.

 

El Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión ve necesario que, mientras permanezcan en prisión, l@s pres@s polític@s vasc@s estén lo más cerca posible de casa y que se dé fin a la situación aislamiento a la que se somete a algun@s de ell@s. La dispersión buscaba sacar de su entorno familiar y político a l@s pres@s con la intención de romperlos como militantes y como personas, para facilitar de este modo que se arrepintieran.

La política de dispersión no ha conseguido su objetivo, pero nos ha dejado y nos deja un sufrimiento tremendo, siendo su consecuencia más grave la muerte de 16 familiares y amig@s y su influencia sobre la muerte en prisión (o nada más salir de ella) de 28 presos políticos. Por ello, seguiremos luchando contra la dispersión, el alejamiento y el aislamiento.

En cualquier caso y en un contexto político sin lucha armada, podría suceder que a medio plazo los estados comenzaran un proceso de acercamiento de algun@s represaliad@s, y ahí nos tocará prestar mucha atención, ya que los estados podrían utilizar ese paso para bloquear el resto de soluciones, explicando que ya nos han “regalado” el máximo. También entonces seguiremos gritando con fuerza la reivindicación de la amnistía total.

 

 

En Euskal Herria, mayo de 2017.

 

Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión.