Coronavirus, cárcel y represión social


Lectura sobre la situación de la cárcel y la calle Publicado el Sáb, 21/03/2020 - 22:43

Por medio de este comunicado el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión tiene como objetivo hacer pública su lectura sobre las situaciones represivas en las cárceles y la calle, devenidas en este caso del coronavirus. Esta lectura la dividiremos en dos partes: cárcel y calle.

Cárcel.

Como es habitual, también en este caso las personas que se encuentran en prisión están en peor situación ante cualquier dificultad. En el día a día están bastante aisladxs, y con las medidas impuestas ahora aún lo están más y, por ello, en una situación de mayor vulnerabilidad. Tanto en el Estado español como en el francés han prohibido las visitas.

A lxs presxs que se encuentran en las cárceles del Estado español (BOE, INT/227/2020 del 15 de marzo) les han aprobado un incremento de llamadas para que mantengan contacto telefónico, pero por otro lado han anulado las visitas con lxs abogadxs, restringiendo las comunicaciones con estxs a llamadas telefónicas, con la indefensión que esto acarrea. Las cárceles, de por sí, son lugares bastante oscuros para poder llevar a cabo abusos contra lxs presxs, y esta situación facilita aún más los ataques contra ellxs. No podrán recibir periódicos y los envíos postales, en general, van con retraso por la situación de Correos. No pueden recibir paquetes de ropa.

En lo que respecta a lxs presxs que están en cárceles del Estado francés, les cargarán en el teléfono 20 euros en marzo, y 40 en abril, para garantizar que pueden mantener el contacto con lxs de casa. Igualmente, durante este periodo no tendrán que pagar el alquiler de la televisión. Sin embargo, en lo respectivo a la asistencia jurídica, lxs abogadxs podrán acudir a la cárcel solo en casos de gran gravedad, aunque no se concreta cuáles son esos casos. La Poste no garantiza hacer llegar las cartas y tampoco podrán recibir periódicos. No pueden recibir paquetes de ropa.

Como vemos, tanto en las cárceles españolas como en las francesas se está vulnerando a lxs presxs el derecho a la asistencia, a la jurídica y a la médica. Mientras mantienen en marcha otros sectores que no son imprescindibles, a lxs presxs les están negando otra vez lo más básico. Bajo la excusa de la seguridad, están anulando sus derechos. Es destacable el caso de Sevilla II, donde llevan meses sin médico. En su lugar acude una enfermera que les proporciona medicamentos.

Por otra parte, las cárceles españolas están masificadas, y según las legislaciones de ambos estados, no es nada difícil acabar en prisión. Muchos de los casos que antes se castigaban con multas, ahora se castigan con cárcel. A pesar de que han decretado el Estado de Alarma, en ningún momento se han planteado mandar a casa a lxs presxs enfermxs, a lxs ancianxs, a lxs preventivxs y a lxs que están a punto de cumplir la condena. No se han planteado otorgar indultos, demostrando que en esta crisis no priorizan la salud de nadie. La prioridad es castigar.

En esta situación debemos recordar que los compañeros y compañeras de lucha que tenemos dentro de la cárcel están presxs por luchar por la libertad. También en este Estado de Excepción nos corresponde defender sus valores, su lucha y la amnistía total. En este momento en el que lxs mantienen más aisladxs que nunca, esforcémonos en extender al máximo su ejemplo, en reivindicar su libertad y en reforzar esa lucha suya que tuvo la cárcel como consecuencia.

Calle.

Hablamos de la calle, pero en realidad también eso nos han robado. Bajo la excusa de una emergencia sanitaria han enterrado todos nuestros derechos. Nos tienen confinadxs en casa o nos obligan a ir a trabajar sin medidas de seguridad. La esencia salvaje del capitalismo queda al descubierto. No es capaz de proteger a la humanidad, y no solo eso, sino que ese sistema es el que lleva a la humanidad a la perdición. La gente está muriendo en los hospitales por falta de instrumentos médicos, los Estados capitalistas del mundo no han demostrado ninguna capacidad para neutralizar la pandemia pero sí, en cambio, para utilizar sin límite toda su maquinaria represiva.

Han sacado los ejércitos a la calle y, además de dividir con falsas fronteras Euskal Herria, la han ocupado militarmente. Aunque las fuerzas de ocupación se encuentran en Euskal Herria desde hace tiempo, ahora están haciendo una exhibición de fuerza. Los fraudes del Estatuto de Gernika y el Amejoramiento Foral de Nafarroa han quedado al descubierto, ya que se ha evidenciado que todas las instituciones administrativas de Hego Euskal Herria están al servicio del Gobierno de España.

Vemos con preocupación cómo utilizando la doctrina del shock y del miedo están convirtiendo a personas civiles en chivatas de la policía, cómo lxs vecinxs, lxs trabajadorxs, se espían y controlan lxs unxs a lxs otrxs, y cómo ante esta cruda situación laboral, económica y social bien medida por la oligarquía, dan la opción de decidir a los culpables las condiciones del futuro, sin contraposición alguna.

La policía, mientras tanto, ha recibido un cheque en blanco para aplicar la represión. Además de los controles, las multas y las detenciones, hemos podido ver ejemplos de abusos en distintos puntos de Euskal Herria. No es algo nuevo y antes de imponer el Estado de Excepción, la Policía Municipal de Portugalete disparó a dos personas en el barrio de El Regato de Barakaldo para dar fin a una persecución policial en coche, asesinando a una de ellas e hiriendo de gravedad a la otra. Y ahora, los las policías de todos los colores se encuentran a gusto intentando demostrar que ellos son la ley.

Este Estado de Excepción está siendo una herramienta para crear una sociedad sumisa, acrítica, dócil con el fuerte y agresiva con el débil. Han suspendido los derechos a organizarse y de expresión. En vez de eso han creado un pensamiento unánime líquido contra un microbio, como si este tuviera capacidad de razonar: “todxs contra el coronavirus”. De este modo, nos presentan una situación sin clases sociales, precisamente para, terminado el confinamiento, hacer desaparecer la solidaridad y la lucha de clase ante la nueva ofensiva capitalista.

También en esta situación, y por ella sobre todo, el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión seguirá llamando a la organización y la lucha.

En Euskal Herria, a 21 de marzo de 2020.

Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión.